Edificio Diputación 10

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Un poco ensombrecido por los estupendos edificios que le rodean (Palacio Foral, Biblioteca Foral, el edificio de Fontán) está este precioso edificio de primeros  del siglo XX, 1909, del maestro de obra Ángel Iturralde Bolinaga, quien fuera concejal del Ayuntamiento de Bilbao,repleto de detalles ornamentales

Torre Iberdrola (Plaza Euskadi 5)

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Tras bastantes indecisiones sobre sus dimensiones finales, por fin en 2007 se inicia la construcción de uno de los edificios que, al a postre, ha resultado ser un referente para la ciudad. La Torre Iberdrola, obra del argentino Cesar Pelli. Contó con la ayuda local de los arquitectos Enrique León García e Iñigo Ortiz Diez de Tortosa. Se finalizó en 2011.

Este rascacielos es el sustituto de la Torre Foral. Un proyecto de similares características, destinado a aglutinar en un mismo edificio todas las oficinas que la Diputación Foral de Vizcaya tiene repartidas por la ciudad, y que finalmente fue cancelado en el año 2003 debido a su alto coste.

Su arquitecto, así como de la frustrada Torre Foral, es el argentino César Pelli, especializado en arquitectura vertical, y autor de las Torres Petronas de Kuala Lumpur (452 metros) o de la Torre de Cristalde Madrid (249,5 metros), la segunda más alta de España.

La torre tiene 165 metros de altura repartidos en 41 plantas y 50.000 m², con forma de triángulo isóscelesy con los lados ligeramente curvos. Se ubica en la parcela 204 del PERI de Abandoibarra, en el distrito de Abando, donde se encuentran la mayor parte de los edificios de oficinas de la villa.

La torre está dedicada enteramente a oficinas, ya que desde el 17 de octubre de 2008 ha variado el accionariado del edificio. Primeramente con la compra por parte de Iberdrola del 50% qué poseía la empresa constructora Promotora Vizcaína, consiguiendo de esta manera el 100% del edificio, y posteriormente vendiendo un 33% a la caja de ahorros vizcaína BBK. De esta manera queda totalmente cancelado el proyecto de instalar un hotel de 4 estrellas de la cadena Abba en las seis primeras plantas del rascacielos. El resto del proyecto prosiguió sin cambios, con diez plantas en las que se instala la propia Iberdrola, y en las que establece su sede central, y el resto comercializándose como oficinas en régimen de alquiler.

El edificio se convirtió a finales del 2009 en el más alto de la ciudad, sobrepasando a la Torre Banco de Vizcaya de 88 metros de altura, así como también de su comunidad autónoma, sobrepasando a la Torre BEC de 98 metros.

Un helipuerto de 18 metros de diámetro, el primero ubicado en un edificio privado de Vizcaya, remata el edificio más alto de Euskadi, siendo utilizado únicamente para vuelos sanitarios o de emergencia. (Wikipedia)

En su vestíbulo alberga un colección de obras de arte muy significativas como son

  • Cúpula inclinada suspendida de Cristina Iglesias
  • Paisajes nocturnos I y II de Darío Urzay
  • Natura imaginis de Jesús Mª Lazkano
  • Hard Edge #2 y #3 de Asier Mendizabal
  • Si la memoria no me traiciona 3 (Entelequia) de Txomin Badiola

Se puede ver el interior en esta visita virtual

La Casa Power (Gran Vía 49)

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Espectacular este edificio de Ricardo Bastida Bilbao que se inició en 1917 y se concluyó en 1921. Destinado a ser la vivienda de la familia Power de gran influencia en los primeros años del siglo XX en Bilbao, llegando Ricardo Power Zabala a ser Alcalde de la villa durante un breve tiempo.

En 1936, Bastida realizó obras de reforma del edificio.

Actualmente reconvertido en edificio de viviendas

Edificio Gran Vía 55

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Una joya este edificio de viviendas del más puro estilo racionalista, art decó en su vertiente zigzag moderne, construido por Pedro Ispizua Susunaga en 1941.

Con muchos detalles ornamentales entre las que destacan de forma principal las dos estatuas que representan a

Ceres y Mercurio

del prolífico Joaquín Lucarini que colaboró con Ispizua en proyectos similares en distintos edificios de la cuidad.

 

Hotel Carlton (Plaza Moyua 2)

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El Hotel Carlton es un edificio unido a la historia de Bilbao. Construido por Manuel Mª Smith Ibarra en 1919. Posteriormente se realizaron obras en 1942 para cubrir la terraza y una reforma en 1945, ambas realizadas por el mismo arquitecto.

Su estilo se podría calificar de “estilo segundo imperio” en su expresión “beaux arts”muy difundido a finales del siglo XIX y principio del XX

Presenta sótano, semisótano, planta baja, cinco pisos altos y sexta planta retranqueada, con almohadillado en basamento y entrepaños contiguos a los ejes de miradores más cercanos a los chaflanes, y paramentos revocados en el resto.

La fachada principal presenta porche de acceso centralizado con terraza sobre cubierta, y profusa decoración. La disposición de elementos es simétrica y regular con vanos de medio punto adovelados y rebajados en planta baja, vanos rebajados y adintelados dispuestos alternativamente y con balcones de barandilla de hierro forjado en primer piso, ejes de vanos adintelados y cuerpos de miradores volados en segundo, tercer y cuarto piso, vanos adintelados y balcones con barandilla de hierro en el quinto, y retranqueo con balcón corrido en el sexto, siendo la cubierta amansardada con tejado de pizarra.

En el interior se emplean con profusión materiales nobles, y destaca especialmente el gran Hall de la planta baja con luz cenital.

Además del interés arquitectónico, el edificio del Hotel Carlton tiene un gran significado histórico y simbólico, ya que fue sede del primer Gobierno Vasco, así como lugar de celebración de gran número de actos oficiales y culturales de Bilbao. (Wikipedia)

Ocupa un lugar preferente en la Plaza Moyua y durante la Guerra Civil fue la sede del Gobierno Vasco

Cuando las tropas fascistas dirigidas por el dictador Franco se alzaron contra el poder democrático de la República el 18 de julio de 1936, el Ejecutivo Vasco presidido por el primer Lehendakari de Euskadi José Antonio Aguirre y Lekube trasladó su centro de operaciones al Hotel Carlton de Bilbao.

Diseñado en 1.919 por Manuel Maria Smith, el Carlton ha sido testigo de importantes acontecimientos sociales y culturales ocurridos en la historia contemporánea de Euskadi. Desde aquí, Aguirre y su gobierno organizaron al Ejército Vasco que luchó durante la Guerra Civil para defender los valores democráticos imperantes. Hoy en día, es uno de los edificios más emblemáticos de Bilbao. Situado en la Plaza Federico Moyúa, lugar donde confluyen las calles del centro financiero más importante del Ensanche bilbaíno, ha sido declarado recientemente Monumento Arquitectónico, Histórico, Artístico y Cultural por el Gobierno Vasco. Su valor artístico se percibe en cada detalle, decorado con un refinado estilo clásico. El Hotel Carlton fue totalmente reformado en 1.994 para adaptarlo a las necesidades actuales. (Texto de Euscadi.eus)

Por este lazo histórico se colocó en sus proximidades una estatua del Lehendakari Jose Antonio Aguirre en 2004, obra de Francisco López Hernández

Desde el exterior se puede observar la ventilación del famoso bunquer donde se reunía y refugiaba el Gobierno Vasco durante los bombardeos

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img_1623_fotorImágenes de AlternativoBilbao

De su interior destaca su cúpula acristalada

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img_1429Imágenes del Hotel Carlton

La impresionante vidriera por donde se filtra la luz. Esta cúpula fabricada con vidrio traído desde Boston, es una de las dos cúpulas más grandes de España.

Su historia

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Hotel carlton

BBVA (Gran Vía 12)

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En el año 1919, Pedro Guimón Eguiguren, sobre lo que fuera el antiguo Banco de Comercio, edifica un gran edificio para ser la sede del Banco de Bilbao y su referente en Bilbao. Se finaliza en 1923. Con posterioridad, en el año 1942, se realizan obras de reforma y ampliación a cargo de Ricardo Bastida Bilbao y de Ramón Azpiazu Tolosana.

En 1946 se acomete la ampliación del edificio absorbiendo los solares de la calle Ledesma 11 y 13 y su ejecución corrió a cargo de Ricardo Bastida Bilbao y Pedro Ispizua Susunaga

En 1953 el banco decide crecer, esta vez absorbiendo el solar adjunto de la calle Gran Vía 14 a cargo de Ricardo Bastida Bilbao.

Por último es en 1974 cuando se realiza la última acción sobre el edificio elevando una planta y cubriendo el patio interior, obra que corrió a cargo de Francisco Hurtado de Saracho Epalza

Destaca en su chaflán, entre la Gran Vía y la Alameda Mazarredo, la escultura de Mercurio, Dios del Comercio, obra de 1922, del escultor Moisés de la Huerta.

Es esta una destacada obra del arquitecto Pedro Guimón. Las fachadas a la Gran Vía y a la Alameda de Mazarredo están organizadas en base a un alto zócalo sobre el que corre una columnata de orden gigante corintio, remontada por un ancho entablamento; en la parte correspondiente al friso se abren una serie de ventanas. Un ático remata el edificio con el cielo (Texto de Bilbaoarquitectura)

De inspiración clasicista, gran porte y con fachadas a tres calles (Gran Vía, Alameda Mazarredo y Ledesma).

En su composición exterior predomina el orden gigante de columnas con capiteles corintios, dispuestas sobre un zócalo o basamento inferior, y que a su vez soportan una sucesión de cuerpos superiores con varias cornisas que marcan una acusada horizontalidad. Es destacable la elegante solución del chaflán del Ensanche, donde se ubica el acceso a través de una escalinata, con el remate superior de un templete que incluye una escultura del dios Mercurio en bronce, obra de Moisés de Huerta. Predomina la utilización de la piedra, gris en la mayor parte de los paños macizos y más clara en las columnas y zonas destacables.

Fue proyectado por el arquitecto Pedro Guimón. Posteriormente fue reformado por Ricardo Bastida siendo rematado tras su fallecimiento por Francisco Hurtado de Saracho. En su diversa aportación profesional Pedro Guimón contribuyó a definir las directrices teóricas del estilo neovasco llevándolas también a la práctica con la ejecución de proyectos, en su mayoría viviendas unifamiliares.

Interiormente se dispone en torno a un amplio patio de operaciones de doble altura y elevado sobre la cota exterior, con gran riqueza ornamental en el uso de materiales nobles. El resto de las plantas están ocupadas por las oficinas de la entidad. (Texto de Bilbaopedia: Francisco J. García de la Torre y Bernardo I. García de la Torre)

2012_12_08_03_12_04R.417-0534Imagen de Bilbaopedia

 

Oficinas de Arbieto/Diputación

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Este edificio de oficinas, esquina entre las calles Arbieto y Diputación, es una de las joyas del racionalismo tardío en Bilbao. Acabadas en 1947 es la obra más destacada de Rafael Fontán Saenz en la villa.

Esta es la obra más importante de Rafael Fontán. Combina con extraordinaria maestría elementos de la tradición clásica con otros más propios del expresionismo . Las fachadas de las calles Diputación y Arbieto se enganchan a una torre que emerge en la esquina, y que no es sino el resultado de utilizar la ordenanza que permite crear torreones en las esquinas. Esta torre, cuyo apoyo achaflanado (por la imposición del chaflán por la ordenanza) no resta un ápice a su estricta verticalidad, que aparece remontada por un torreón a modo de porticado, con elementos adintelados marcados con dureza. La decidida apertura de las ventanas en ángulo, que rasgan en profundidad la arista del prisma de la torre, confieren una extraordinaria fuerza expresiva al edificio. Los apilastramientos gigantes de las fachadas, el recurso a altorrelives alegóricos a la industria, y en general el tratamiento del conjunto, hacen de esta obra una singularísima contribución a la arquitectura urbana de Bilbao. Este edificio es uno de los más importantes de la España del momento. (Texto de Bilbaoarquitectura)

Edificio de oficinas construido en la esquina de las calles Arbieto y Diputación, en el segundo Ensanche. Fue construido en 1947 según proyecto del arquitecto Rafael Fontán, que participó del auge de la arquitectura racionalista en Bilbao, coincidiendo con el desarrollo del Ensanche. 

A pesar de no disfrutar en este caso de una perspectiva tan amplia como en las viviendas de estilo racionalista construidas pocos años antes en la calle Ercilla 43 (esquina con Alameda de Urquijo), Fontán propone un edificio de clara intención urbana resuelto con maestría. 

La torre, elevándose sobre las alineaciones de la cornisa para rematar la esquina, propicia también el encuentro de las dos fachadas. Destacan las ventanas en esquina, rompiendo la pesadez del muro de piedra, el templete superior de remate, los relieves y la propia rotundidad del trazado. (Texto de Bilbaopedia: Francisco J. García de la Torre y Bernardo I. García de la Torre)

Captura

Imagen de Google

 

Hotel Meliá (Lehendakari Leizaola 29)

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Comenzó su construcción el año 2000 y se concluyó en el 2005. Inicialmente fue un Hotel de la cadena Sheraton para posteriormente pasar a la cadena Meliá siendo esta la referencia actual.

El diseño es obra del prestigioso arquitecto mexicano Ricardo Legorreta y está inspirado en una obra del escultor Eduardo Chillida. Legorreta participó, no solo en el diseño del edifico sino también en la elección de los materiales utilizados en su construcción.

Uno de ellos fue el estuco para decorar sus fachadas. La elección de este material, de un color rojo, “rojo Legorreta”, que contrasta con el verde del parque, ha supuesto un verdadero dolor de cabeza al no amoldarse a las condiciones ambientales de la villa y haber sufrido un deterioro muy rápido lo que ha supuesto trabajos para recuperarlo y haber sido objeto de una sentencia, del 2010,  que responsabilizaba y obligaba a los ejecutores de la obra, el arquitecto Eduardo Aurtenechea Fernandez junto a Pérez Iriondo, a asumir los costes de la rehabilitación del estuco dañado

El hotel se inspira en los “alabastros”, moles de piedra excavados para que el aire pueda habitar en el interior de su materia. Legorreta crea un edificio que concibe como un gran bloque monolítico con numerosas aperturas que proporcionan luz al interior.

Merece la pena visitar el interior del edificio, ya que el atrio, además de ser un espacio interesante, contrasta mucho con su imagen exterior. (Texto de Guia Bilbao)

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Imágenes del interior de TDM Arquitectos

Edificio Chávarri (Gran Vía 62)

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Otro de los grandes edificio de la Gran Vía bilbaína. Edificado en 1915 por el maestro de obra Daniel Escondrillas Abásolo. Destinado hoy en día a oficinas y servicios. Conocido con Edificio Chávarri ya que los terrenos pertenecían a los herederos de Victor Chávarri y tras un proyecto frustrado de destinarlos para una exposición Iberoaméricana se destinaros inicialmente a viviendas.

El edificio surge, como ya hemos apuntado, de un inicial proyecto de tres casas adosadas de una dimensión, cada una de ellas, parecida a la realizada. El proyecto abarcaba todo un frente equivalente a una manzana del Ensanche.

De los tres edificios proyectados se construyó, finalmente, el ubicado en la posición C de la propuesta, es decir el que se sitúa formando esquina entre la Gran Vía y la plazoleta de Darío Regoyos. En la posición opuesta (la posición A del grupo, según el proyectista) se construyó la más tardía casa Lezama-Leguizamón, en 1920-1922, diseñada por José María Basterra y Ricardo Bastida.

El conjunto reflejado en los planos del proyecto es, realmente, impresionante. Mantiene las alturas y las características formales de lo hoy podemos contemplar, pero la dimensión de todo ello trasladado a un frente de manzana proporciona una imagen monumental singular y especial. Hay que reconocer, además, que, a tenor de lo realizado, la capacidad técnica de Daniel de Escondrillas podía haber generado una solución de sobrada calidad al conjunto. En cualquier caso, lo cierto es que lo que existe forma parte del patrimonio arquitectónico de Bilbao.

Esta única casa levantada ha permanecido, en fin, hasta el día de la fecha, con diferentes usos, cerrando de manera dignísima el ámbito recoleto del parque al espacio de mayor trajín de la vía más importante del callejero de la Villa.

Dispuesta en una tipología de dos viviendas por planta, a razón de cinco pisos, ático y bajo cubierta, además de semisótano para servicios, el programa previsto por el autor da respuesta a lo que vienen a ser unas viviendas para la alta burguesía. Viviendas en las que se distinguen las zonas de representación social, las zonas de la vida familiar y los espacios destinados al personal de servicio. Como circulación vertical disponen, las viviendas, de una escalera principal a la que se accede desde la Gran Vía y de una escalera de servicio situada en la proximidad de la fachada al Parque.

Pero sobre todo es de destacar el excelente trabajo formal de Daniel de Escondrillas manejando un lenguaje con tendencias clásicas, dispuesto al modo ecléctico, elegante y monumental, encuadrado entre columnas de estilo jónico. Un ejercicio que recuerda los prontuarios del academicismo y las “beaux arts” de la Europa del comienzo del siglo XX.

Un trabajo que, en definitiva, pone en evidencia, además, la escasa calidad de algunas de las arquitecturas que hoy vendemos como de primera línea en el acabado Abandoibarra. Una construcción que, por otra parte, ha sufrido el olvido ignorante de los especialistas de la crítica arquitectónica y está sufriendo la incuria de las administraciones e instituciones públicas, fundamentalmente, que gestionan el edificio y deberían preservarlo en su materialidad.

Paseante bilbaino, acércate a esta arquitectura realizada por un Maestro de Obras. No creo que su visión te resulte indiferente y, en cualquier caso, reconocerás en ella muchos indicios de lo que son rigor y belleza y puede que comprendas, también, lo injusto de algunas de las situaciones denunciadas (Texto de Elías Mas Serra en la revista Bilbao)