Edificio Plaza Euskadi 7-8-9

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Ocupando toda una manzana, este edificio de viviendas del año 2003, fue concebido por Eugenio Mª Aguinaga Churruca e Iñaki Peña Gallano. Intenta romper la monotonía del edificio con unas ventanas en relieve respecto al resto de edificio. Situado en la zona más cara de los pisos de la villa

 

 

La casa de un solo balcón (Elcano 1)

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En la década de los años 50, Eugénio Aguinaga Azqueta realizó en Bilbao un edificio de viviendas muy peculiar. Lo comenzó en el año 1957 y lo concluyó en 1959 y lo firmo junto a Felix José Iñiguez de Onzoño Angulo.

Lo mas peculiar de este edificio es la presencia de un único balcón en una de sus fachadas, hecho que el autor explicaba porque lo concebía como si se tratara de yna flor en la solapa de una americana (El único balcón, que aparece en un lado de la fachada curva, responde al deseo del arquitecto de complementar el edificio “igual que un traje se complementa con una flor en la solapa”. Aguinaga comentaba del balcón que luce la fachada: «Para que al igual que un traje se complementa con una flor en la solapa, podía aparecer el balcón. “Y entonces de pronto decían”: Pero ¿porqué no pone usted dos balcones, uno en cada esquina?, “y respondía”: ¿han visto ustedes a alguien con dos flores en las solapas? )

Este edificio de viviendas en la plaza del Museo es la obra más brillante de la arquitectura de la década de 1950 en Bilbao. En él, Eugenio Aguinaga da muestras de su madurez y versatilidad, en una colaboración con el joven arquitecto Félix Iñiguez de Onzoño. Desde una elaboración del lenguaje del Movimiento Moderno, Aguinaga e Íñiguez reflejan el aperturismo internacional que entonces se vivía en Bilbao, con influencias de la arquitectura europea como es el neoempirismo nórdico.

Las viviendas, resueltas desde la funcionalidad, tienen un tratamiento propio de un edificio de esa segunda Modernidad: como ejemplos están, por un lado, la resolución a partir de las condiciones del solar, con una volumetría rotunda y un afortunado patio de fachada; por otro lado, la rica combinación de regularidad y excepción, puesta en manifiesto en el tratamiento de la fachada de piedra y en el juego de un edificio con una gran voluntad urbana, que sabe hacer una elegante segunda voz frente al museo de Bellas Artes.

Ejemplo por tanto de respeto al entorno, e incluso acomodación a él, utilizando un lenguaje arquitectónico moderno dentro de las pautas urbanísticas del Ensanche, sin falsas pretensiones de mimetismo. (Texto de Bilbao Art District)